miércoles, 2 de enero de 2008

BUENOS AIRES MISTERIOSA

En Villa del Parque

EL CASTILLO DE LOS FANTASMAS: RUIDOS Y APARICIONES EN LA NOCHE

A casi 100 años de que comenzaron los hechos inusuales, todavía sigue generando escalofríos a los que pasan cerca de la mansión. Aquí un poco de su historia.

Sobre la calle Campana, en Villa del Parque, hay un spa en un castillo ubicado cerca de las vías del ex ferrocarril Buenos Aires al Pacifico, conocido como El Castillo de los Bichos, por las figuras de animales que tiene en su exterior, o El Castillo de los Fantasmas, por los ruidos extraños, las apariciones, las voces, los gritos y las sombras que vecinos parquenses han dicho escuchar.

Estos hechos comenzaron en 1911 cuando se cumplió el primer aniversario del accidente de los dueños del castillo creado por el ingeniero Muñoz González que, antes de varias modificaciones, tenía cuatro frentes, cinco pisos, un mirador, una terraza y múltiples habitaciones.

Lucia Giordano y Angel Lemos se conocieron en un instituto de enseñanza musical donde ella estudiaba piano y él violín, se enamoraron y decidieron casarse. El padre de la joven les prometió como regalo de bodas el castillo.

El 1 de abril se concretó la ceremonia y en la madrugada, la pareja ya cansada decidió retirarse de la fiesta. Luego de saludar a algunos parientes salieron a la calle pero no encontraron el auto que los trasladaría. Estaba todo bastante oscuro porque la luna se encontraba en cuarto creciente pero ellos igual decidieron caminar hacia el otro lado de las vías hacia lo que hoy es la calle Ricardo Gutiérrez y cruzaron los rieles del ferrocarril en la oscuridad. En ese momento un tren que iba hacia Retiro, con la luz débil los embistió, y perdieron la vida en el acto.

Luego de ese accidente los pobladores manifestaron que al pasar cerca del edificio en horas nocturnas, escuchaban ruidos, quejidos y veían figuras macabras transitando por los alrededores. A medida que se aproximaba la fecha del aniversario, en algunas madrugadas, cerca de la hora en la cual se produjo el accidente, los pasajeros del tren al llegar al lugar del hecho fatal decían sentir extraños síntomas como mareos, que desaparecían ni bien el tren se alejaba rumbo a la estación Retiro.

Un día de 1925, los empleados de
una adinerada familia que habitaba el castillo salieron despavoridos por haber visto figuras que avanzaban y traspasaban paredes, el espectro de un hombre que se ahorcaba y haber oído varios ruidos extraños. También hubo una mujer del personal que sintió en sus sueños el llanto de una mujer y al despertar vio una figura sentada en su cama.

Los padres de Lucia, al tiempo de
su muerte escucharon una noche una puerta que se abría y vieron aparecer a su hija que les aconsejó que se volvieran a Italia, pedido al que hicieron caso inmediatamente. Tomaron sus cosas y abandonaron el castillo donde puertas y ventanas se abren y se cierran, los floreros se caen solos, la vajilla se rompe y se sienten golpes en el piso.

A partir de los seis años de ocurrido
el accidente los vecinos aseguran que puede verse los vagones de una línea que ya no circula y que al acercarse desaparecen, mientras la gente que espera su tren en la estación no se ha dado cuenta de su existencia.

TEATRO


EL SAN MARTIN: HISTORIA Y TRADICION

Dentro de la actividad, es el más concurrido por los turistas que vienen a conocer Capital Federal. El complejo cuenta con visitas guiadas y traducidas en inglés a un bajo costo.

Situado en el corazón de Buenos Aires, el teatro General San Martín ocupa una superficie cubierta de 30.000 metros cuadrados, con frente a la Avenida Corrientes, y es visitado por casi un millón de personas por año. Su estructura (que posee tres cuerpos), con 13 pisos y cuatro subsuelos, alberga tres salas teatrales, varios salones de exposición, un cine, talleres, depósitos y gabinetes para el desarrollo de las tareas vinculadas a la producción artística.

En el espacio se hacen visitas guiadas por las diferentes salas, escenarios y camarines, en los que pueden apreciarse aspectos del montaje de las distintas obras en donde actuaron alguna vez actores conocidos como Alberto Martín, Lito Cruz, Norman Brisky y Claudia Lapacó, entre otros.

El lugar, que recibió el nuevo nombre de Teatro General San Martín en 1954, anteriormente tuvo varias denominaciones como Teatro del Pueblo o Municipal de Buenos Aires. El edificio, ubicado en la Avenida Corrientes al 1530, fue una idea de Mariano De Vedia y Mitre, intendente en 1936, quien cedió la concesión por 25 años a Leónidas Barletta, director del Teatro, quien no pudo evitar el cese de las actividades en 1943 por el golpe de estado.

El nuevo edificio se inauguró finalmente el 25 de mayo de 1960, pero comenzó a operar un año después.

A partir de la creación del Centro Cultural se transformó en uno de los más conocidos e influyentes de Latinoamérica.

CENTRO CULTURAL SAN MARTIN

El Centro Cultural General San Martín (CCGSM) -Sarmiento 1551- es referente de la actividad cultural porteña y uno de los símbolos de la ciudad de Buenos Aires. Luego de celebrar sus 35 años de vida en 2005, se está realizando una remodelación integral de su edificio que permitirá optimizar la oferta tradicional del Centro (cursos, teatro, cine, música, artes visuales y danza, entre otros) y además lo transformará en el primer espacio oficial orientado a promover las nuevas tendencias, como el desarrollo del arte y la cultura multimedia y el uso creativo de las nuevas tecnologías.

Concebido en los años ’70 como centro de convenciones y congresos, el CCGSM creció con el país y las instituciones democráticas. Fue centro de cómputos en las elecciones nacionales de 1983 que marcaron la recuperación de la democracia argentina tras la dictadura militar. Fue sede de la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) en 1984, y de la Primera Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1997-1999).

EL DATO

El teatro abre sus puertas de martes a viernes a las 12 para todo el público. Los viernes a las 12 se hacen las visitas con traducción al inglés. Valor de las visitas: Residentes en la Argentina $2, turistas $4. Para mayor información comunicarse a los números 4374-1835/9680/3805.

MUSEOS

AUTOS BIEN DE ACA

La exposición del automóvil brinda al público un recorrido
por la historia de los “fierros” en la Argentina.

Buenos Aires cuenta con sitios históricos de cualquier índole que transportan a esta provincia a distintas épocas pasadas. El Museo del Automóvil es un lugar ideal para los amantes de los “fierros”, que les permitirá rememorar y trasladarse a los inicios de los automóviles en la Argentina, sus evoluciones, su incursión en el plano deportivo y las hazañas de los principales pilotos del país.

La Fundación Museo del Automóvil presenta una muestra resumida de cien años de tradición, donde podrán apreciarse autos de época, clásicos, sport, de competición y miles de antigüedades y objetos que formaron parte de Buenos Aires a principios de siglo.

La exhibición cuenta con un espacio dedicado a Oscar Alfredo Gálvez, uno de los corredores más importantes de la historia del automovilismo nacional. Allí se puede recordar gran parte de sus aventuras y los logros obtenidos de este ícono, al cual se lo conocía como El Aguilucho, por su destreza con los autos. Se exhiben sus trofeos, fotografías, objetos personales y dos de sus autos: “La Empanada” de 1934 y una de sus cupecitas que lucen impecables en un rincón en el que, por momentos, parece escucharse la particular risa de Oscar.

Además hay una amplia variedad de objetos y merchandising relacionados con el mundo de los automóviles, desde gorras, remeras, llaveros y afiches, hasta reproducciones a escala de automóviles históricos, pasando por videos y láminas para enmarcar.

La tienda funciona dentro de las instalaciones del museo. Los precios son más que razonables como para que nadie se quede sin llevarse un recuerdo de su paso por el lugar. Entre los artículos disponibles se pueden encontrar autos y motos en escala, bordados, calcomanías, camisas, chapas, posters, guantes, juegos de mesa, libros, revistas, objetos de porcelana y postales.

Para apreciar aún más este fantástico lugar es necesario ingresar por el portón del Museo del Automóvil para desandar la “Calle de los recuerdos”, donde los espera una réplica de un pedacito de Buenos Aires de fines del siglo XIX en donde podrá dejarse llevar por el entorno y los autos, entrando por un momento en el pasado, en los tiempos en los que el auto comenzaba a convertirse en un legendario invento.

Asimismo, el paseo se completa con la cupe número 1 original, que compitió exitosamente en Alemania en la famosa misión argentina en “las 84 horas de Nurburgring”, donde en aquella oportunidad coincidieron esfuerzos y desempeños de pilotos argentinos y máquinas que ya no podrán volver a repetirse.

INFORMACION

DIRECCION: Irigoyen 2261 (entre Juan B. Justo y Gral. Paz). Buenos Aires.
TELEFONOeléfono: 4644-0828.
E-MAIL: info@museodelautomovil.com
SITIO WEB: www.museodelautomovil.com.ar
HORARIOS: Sábados, domingos y feriados de 11 a 18.
ENTRADA: Mayores: $4 / Niños: $2 / Visitas guiadas: $2.50

COMIDAS

HELADERIAS
SABORES PARA UN VERANO EN LA CIUDAD

Gracias a la herencia de los inmigrantes italianos, Buenos Aires tiene excelentes y riquísimos helados. Es el postre tradicional de los porteños, que los toman a toda hora y todo el año. Pero... ¿cuál es el más rico?, para responderlo es necesario degustar los exquisitos sabores de las mejores heladerías artesanales del país. Aquí hay tres opciones que combinan todos los gustos, paseos y paisajes imperdibles.

FREDDO

La primera heladería de esta marca abrió sus puertas en 1969 en la avenida Callao, corazón de Barrio Norte, pero actualmente tiene una cadena de locales. Uno de los más atractivos es el de Puerto Madero, con su eslogan: “Delicioso, natural, clásico y único”, en las ventanas. Freddo ofrece sus tradicionales helados con la posibilidad de agregarles salsas y toppings (baños de nueces, almendras, confites y frutas). Además, tiene nuevos sabores light para quienes quieren cuidar su figura. Y como si faltara algo más para disfrutar de un momento de placer, la vista espectacular de Buenos Aires cerca del río hacen que esta experiencia sea completa.

MUNCHIS

Con 19 sucursales y dirigida a un
público familiar, esta heladería nació en 1997, en Escobar, como parte de la cabaña San Isidro Labrador. Desde sus inicios, se diferenció por ser la única en trabajar con leche de vaca de raza Jersey, que es más nutritiva y de la que se obtiene un helado más cremoso. Por eso, su frase típica es: “Helados muy cuidados desde su origen”. Hoy, con más de 50 gustos (una de sus especialidades es el Dulce de Leche), es una gran cadena en toda la cuidad. Su local de Palermo, es una buena alternativa para quienes desean recorrer el barrio durante el verano y hacerse un tiempo para refrescarse tomando estas cremas heladas artesanales. Además, por cumplir una década abierta al público, todos los miércoles hay un 2 x 1 en todos sus locales.

PERSICCO

“Tan rico que es más que un helado”, así presentan sus productos las heladerías Pérsicco y no hay duda de que son exquisitos, si con sólo probar alguno de sus gustos de agua se puede comprobar. Y más si se considera su sabor Crema de Arándanos, otra de sus especialidades. Con seis locales en Buenos Aires, Pérsicco produce helados artesanales sin productos artificiales ni colorantes. Además para la hora del té, ofrece ricas tortas y café, aunque también los batidos de frutas son una buena opción para la tarde, y más en verano.

Uno de sus locales más comunes, punto de encuentro de muchos jóvenes los sábados a la madrugada, es el de Palermo. Una buena opción para arrancar la noche porteña con un sabroso heladito.

DIRECCIONES

FREDDO PUERTO MADERO: Avenida Dávila 292 (local 308)
MUNCHIS DE PALERMO: República Dominicana 3352 (esquina Guise)
PERSICCO DE PALERMO: Salguero, esquina Cabello
FREDDO: 0810-333-7330
MUNCHIS: 0810-555-5050
PERSICCO: 0810-333-7377

martes, 1 de enero de 2008

TANGO

UN PEDAZO DE BUENOS AIRES

SAN JUAN Y BOEDO ANTIGUO…

La legendaria Esquina hoy lleva el nombre de Homero Manzi evocando al poeta que la inmortalizó.

“San Juan y Boedo antiguo, y todo el cielo, Pompeya y más allá la inundación...”, recitan las primeras estrofas de Sur, tango que el poeta Homero Manzi escribió hace mas de medio siglo, quizás sentado en una de las mesas del bar que ocupa la mítica esquina porteña.

No es casualidad que el cruce de esas avenidas que bordean los barrios de Parque Patricios, Pompeya, Boedo y San Cristóbal sean fieles representantes del viejo empedrado de Buenos Aires. Primero fue el café El Aeroplano, luego Nipón, más tarde el bar Canadian y actualmente es reconocida como la Esquina Homero Manzi y según cuenta la leyenda, fue allí donde este gran letrista argentino convirtió en poema su nostalgia por el barrio para escribir en 1948 los versos de Sur, una de sus obras más reconocidas que luego el bandeonista Anibal Troilo se encargaría de ponerle el toque musical a la letra.

A fines de la década del 30 y principios de los 40, también supieron desfilar por las mesas de este cafetín distintas figuras que hicieron de este género la expresión artística más típica de la ciudad, como el escritor Roberto Arlt, el compositor Osvaldo Pugliese, y el dramaturgo Leónidas Barletta, entre otros tantos personajes.

El encanto y la cultura arrabalera que mantiene este lugar generaron que en el 2006 fuera declarado monumento histórico nacional e incluso nombrado entre los bares notables de Buenos Aires, luego de superar una crisis económica que pudo haber terminado con la demolición del edificio.

Hoy, La Esquina Homero Manzi conserva su fachada original y cuenta con una capacidad para 400 amantes del tango, cuatro palcos para 12 personas y un sector vip para 80 más. La cocina ofrece un menú con comidas típicas argentinas y tiene una gran vinoteca donde se pueden degustar diferentes clases del tradicional vino argentino.

Por la noche, la propuesta continúa con un espectacular show de tango a cargo del Cuarteto Musical Instrumental integrado por un piano, contrabajo, bandoneón y violín, sumado a tres parejas de bailarines y dos cantantes que hacen gozar a más de un turista con el mejor baile del 2x4.

“Nostalgias de las cosas que han pasado, arena que la vida se llevó, pesadumbre de barrios que han cambiado y amargura del sueño que murió…”, concluye Homero Manzi, quizás como una breve descripción de su infancia y sus primeros amores de Buenos Aires.

PERFIL


Homero Nicolás Manzione, más conocido como Homero Manzi, nació el 1 de noviembre
de 1907 en Añatuya, Santiago del Estero, pero desde muy chico se instaló con su familia en Buenos Aires, sobre la avenida Garay a pocas cuadras de Parque Patricios y fue allí donde surgió su amor por el Club Atlético Huracán, que inspira su texto de 1947 titulado, Treinta años de recuerdos alrededor de un Globo. A su vez fue el autor de Barrio de Tango, Manoblanca y Sur, entre tantas otras poesías y milongas. También escribió más de 20 libros y guiones de películas. El 3 de mayo de 1951, muere a causa de una enfermedad terminal. Ese día, su amigo Aníbal Troilo, creó en su honor: Responso, su mejor obra.

EL DATO


La cena es a las 21 y una
hora más tarde el show. Los viernes y sábados de trasnoche es de 0.30 a 01.30 hs, mientras que los domingos, los almuerzos tangueros son a partir de las 14. Av. San Juan 3601, para reservar: llamar al 4957-8488, con cinco días de anticipación.