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domingo, 1 de junio de 2008

HISTORIA

EN EL CORAZON DE BUENOS AIRES

TUMBAS DE LA GLORIA

El Cementerio de la Chacarita es uno de los puntos más visitados por los turistas.

Un tango del uruguayo Horacio Ferrer (Buenos Aires es tu fiesta) reza en uno de sus versos que Buenos Aires "dice adiós en Chacarita", y no está equivocado el charrúa, cuando alude al cementerio más grande de la ciudad, en donde se respira la historia porteña, se recuerda a los más lindos personajes y todavía, perdidas en el aire, se escuchan esas melodías típicas del 2 x 4.

Ubicado en el barrio homónimo, fue inaugurado en 1871. Luego se sucedieron cierres, clausuras, reaperturas y distintas nomenclaturas, llamándose, desde el 5 de marzo de 1949, Cementerio de la Chacarita.

Los turistas llegan desde todos los rincones del país y desde los lugares más insospechados del mundo, a pasear por la necrópolis, ya sea a rezarle a sus ídolos, o a dejar una flor junto a las tumbas,o simplemente, a admirar un pedazo grande de la historia de Buenos Aires.

Una de las bóvedas más visitadas era la del ex presidente Juan Domingo Perón, quien permaneció sepultado allí desde su muerte el 1 de julio de 1974, hasta el 17 de octubre de 2006, fecha que recuerda el Día de la Lealtad Peronista, cuando su cadáver fue traslado a la quinta de San Vicente,convertida en un museo en su honor.

Otro personaje que nadie se pierde,es Carlos Gardel. El "Zorzal criollo" posee una hermosa estatua en su tumba, cuya mano sostiene los cigarrillos que la gente le renueva día a día. No está solo, del mismo palo yacen el gran pianista y compositor de tango Osvaldo Pugliese y el bandoneonista Aníbal Troilo.

También del mundo artístico están en La Chacarita el pintor Benito Quinquela Martín, la poetisa Alfonsina Storni y el actor Luis Sandrini. Además, el piloto Oscar Gálvez, el jockey Irineo Leguizamo y el futbolista Adolfo Pedernera, comparten el cielo y descansan, mientras los visitantes del cementerio, logran que nunca, pero nunca, sean olvidados.

Ignacio Catullo

jueves, 20 de diciembre de 2007

CEMENTERIOS


EN EL CIELO LAS ESTRELLAS

Entre las atracciones turísticas más importantes del mundo se encuentra el Cementerio de Pére Lachaise de París, inaugurado en 1804. Las tumbas de los cantantes Jim Morrison y Edith Piaf, o del dramaturgo Oscar Wilde y el pianista Chopin, hacen de ese lugar algo único. O casi...

En Buenos Aires, los cementerios son también de gran interés turístico, por la grandeza de sus sepultados y la majestuosidad de los mausoleos. El de la Chacarita, el de Flores y el de la Recoleta son las “necrópolis” porteñas.

Creado en 1822 y remodelado en 1881 y 2003, el Cementerio de la Recoleta es el más antiguo de la ciudad (antes llamado Cementerio del Norte). Fue construido por orden de un decreto firmado por Bernardino Rivadavia, ministro de Gobierno del gobernador Martín Rodríguez. Abarca cinco hectáreas y está delimitado por las calles Junín, Quintana, Vicente López y Azcuénaga.

De las 4691 bóvedas que lo componen, hay 94 tumbas que están declaradas Monumento Histórico Nacional, y son protegidas por el Estado, aunque hay historiadores que afirman que son 670 los personajes ilustres que allí descansan.

Entre los sepultados hay muchos presidentes de la Nación, como los radicales Hipólito Irigoyen y Marcelo Torcuato de Alvear; el impulsor de la educación pública en el país, Domingo Faustino Sarmiento; o el causante de la matanza de miles de aborígenes, Julio Argentino Roca; pasando por Bartolomé Mitre y Nicolás Avellaneda, entre otros.

También se pueden visitar las tumbas del Premio Nóbel en Química de 1970, Federico Leloir; o de José Hernández, autor del Martín Fierro, tal vez el texto más importante de nuestra historia; o del Presidente de la Primera Junta en 1810, Cornelio Saavedra; o el amado y odiado Juan Manuel de Rosas; hasta los Generales Facundo Quiroga y Juan Lavalle.

En Recoleta hay también tumbas jóvenes, como la del escritor Adolfo Bioy Casares, nacido en Buenos Aires en 1914 y fallecido el 8 de marzo de 1999. La obra más reconocida del autor es la novela “La Invención de Morel”, escrita en 1940.

Pero sin dudas, la más visitada es la de la Familia Duarte, donde yace desde octubre de 1976 Eva Duarte de Perón, o simplemente “Evita”, la segunda mujer del ex Presidente Juan Domingo Perón, impulsora del voto femenino y a quien una gran parte del pueblo argentino le rinde eterno homenaje por su lucha contra la pobreza y la injusticia social.