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viernes, 1 de febrero de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


"RECOLETA TIENE TODO"

Joadyllah y Joallyah, dos jóvenes brasileñas que vinieron a hacer un curso universitario a Buenos Aires, quedaron fascinadas con el clásico barrio porteño.


Para estas dos chicas brasileñas cualquier excusa es buena para ir a Recoleta. A veces van para observar la arquitectura de los monumentos, otras para visitar alguna de las variadas opciones gastronómicas del lugar y por las noches se acercan a los pubs o boliches del barrio. Aunque también, de vez en cuando, recorren las plazas y disfrutan de los árboles como lo harían en Acre, la ciudad de donde son oriundas y que se encuentra en el Amazonas.

Joadyllah y Joallyah vinieron a Buenos Aires por dos semanas para hacer el doctorado en Ciencias Jurídicas y Sociales. Además de estudiar, están aprovechando la estadía para conocer la urbe porteña y uno de los barrios que más les gustaron, afirman que por su diversidad, es Recoleta. “La belleza arquitectónica de sus monumentos y como los conservan es lo que más nos sorprende”, dice Joadyllah, mientras aprovecha el tiempo libre que le dieron en el seminario para poder comer algo rápido mientras pasea con su amiga por el Cementerio de la Recoleta. En tanto, su compañera de estudio sugiere que el lugar debería tratar de conservar su infraestructura tradicional ya que están apareciendo nuevas edificaciones que podrían alterar la zona. Aunque advierten que no sólo vienen por la parte arquitectónica, sino también para visitar la tumba de Evita y de otras celebridades.

La belleza edilicia sin dudas que las deslumbró, las posibilidades gastronómicas que se ofrecen son una tentación permanente para ellas y las plazas de gran vegetación les hacen recordar a su ciudad, Acre; pero por lo que más tiempo estuvieron en Recoleta es por las salidas nocturnas. Joallyah comentó que les encantó la noche de Buenos Aires y agregó: “Ya habíamos escuchado que hay mucha actividad nocturna acá, pero no esperábamos tanto. Todos los días hay algo para hacer y no estamos dejando pasar las oportunidades”. Mientras que su amiga valoró a los hombres locales, quienes “además de ser muy bellos son más abiertos y nos es fácil llegar a ellos en un boliche”. Aunque reconocen que ser brasileñas es un beneficio porque a los argentinos les llama la atención y muchos fantasean con estar con una garota. También dejaron un consejo para los hombres: “A nosotras no nos importa quién es más grande entre Maradona o Pelé”. Así que futboleros, abstenerse de hablar de ese tema.

Las chicas se dan cuenta de que ya es tiempo de volver a clase y salen del Cementerio apuradas hacia la Universidad. Su estadía es corta y al no poder quedarse por más días, como desean, aprovechan el tiempo a full, visitan Recoleta que lo tiene todo por sus callecitas.

jueves, 20 de diciembre de 2007

CEMENTERIOS


EN EL CIELO LAS ESTRELLAS

Entre las atracciones turísticas más importantes del mundo se encuentra el Cementerio de Pére Lachaise de París, inaugurado en 1804. Las tumbas de los cantantes Jim Morrison y Edith Piaf, o del dramaturgo Oscar Wilde y el pianista Chopin, hacen de ese lugar algo único. O casi...

En Buenos Aires, los cementerios son también de gran interés turístico, por la grandeza de sus sepultados y la majestuosidad de los mausoleos. El de la Chacarita, el de Flores y el de la Recoleta son las “necrópolis” porteñas.

Creado en 1822 y remodelado en 1881 y 2003, el Cementerio de la Recoleta es el más antiguo de la ciudad (antes llamado Cementerio del Norte). Fue construido por orden de un decreto firmado por Bernardino Rivadavia, ministro de Gobierno del gobernador Martín Rodríguez. Abarca cinco hectáreas y está delimitado por las calles Junín, Quintana, Vicente López y Azcuénaga.

De las 4691 bóvedas que lo componen, hay 94 tumbas que están declaradas Monumento Histórico Nacional, y son protegidas por el Estado, aunque hay historiadores que afirman que son 670 los personajes ilustres que allí descansan.

Entre los sepultados hay muchos presidentes de la Nación, como los radicales Hipólito Irigoyen y Marcelo Torcuato de Alvear; el impulsor de la educación pública en el país, Domingo Faustino Sarmiento; o el causante de la matanza de miles de aborígenes, Julio Argentino Roca; pasando por Bartolomé Mitre y Nicolás Avellaneda, entre otros.

También se pueden visitar las tumbas del Premio Nóbel en Química de 1970, Federico Leloir; o de José Hernández, autor del Martín Fierro, tal vez el texto más importante de nuestra historia; o del Presidente de la Primera Junta en 1810, Cornelio Saavedra; o el amado y odiado Juan Manuel de Rosas; hasta los Generales Facundo Quiroga y Juan Lavalle.

En Recoleta hay también tumbas jóvenes, como la del escritor Adolfo Bioy Casares, nacido en Buenos Aires en 1914 y fallecido el 8 de marzo de 1999. La obra más reconocida del autor es la novela “La Invención de Morel”, escrita en 1940.

Pero sin dudas, la más visitada es la de la Familia Duarte, donde yace desde octubre de 1976 Eva Duarte de Perón, o simplemente “Evita”, la segunda mujer del ex Presidente Juan Domingo Perón, impulsora del voto femenino y a quien una gran parte del pueblo argentino le rinde eterno homenaje por su lucha contra la pobreza y la injusticia social.


lunes, 12 de noviembre de 2007

FERIAS ARTESANALES


PLAZA FRANCIA, UNA CITA OBLIGADA

El paseo Intendente Alvear, uno de los más importantes de Latinoamérica, es el lugar predilecto para los turistas que visitan Buenos Aires por sus diversos artículos autóctonos y espectáculos musicales o teatrales.

Cuando uno escucha Buenos Aires sin conocerla lo primero que piensa es en los sitios de interés turístico como la Plaza de Mayo, donde se encuentra la Casa Rosada, actual sede del Poder Ejecutivo de la Argentina; la Catedral Metropolitana, el histórico Cabildo o explorando un poco más la capital se pueden distinguir el Obelisco, la Avenida Corrientes con toda la variedad de sus sitios de interés (teatros y restaurantes), y hasta el barrio más famoso del país, La Boca del Riachuelo, más conocido como La Boca, barrio rico en historia cultural y atracciones turísticas.

Sin embargo, esta ciudad que nunca duerme y que es imposible de terminar de conocerla y descifrarla, además de los sitios históricos y de las edificaciones antiguas, cuenta con un paseo imperdible para quien está de paso por Buenos Aires. Sobretodo para los fines de semana, cuando el plan perfecto podría ser ir de compras.

Una de las opciones más recomendadas para esta actividad son las ferias, que, junto al fútbol o a las peñas folklóricas, representan al ser argentino como artesano. Y donde la exhibición de los productos ofrecidos a la venta, es de por sí fuente de distracción, entretenimiento e interrelación social e intercambio cultural.

La feria de la Plaza Intendente Alvear o Plaza Francia, como se la conoce tradicionalmente, posee una proverbial belleza que deslumbra a sus visitantes con sus 450 puestos de manualidades y de los 250 de artesanía donde se pueden encontrar los más diversos artículos artesanales como: bijouterie, carteras de cuero, accesorios en madera y cerámica, sahumerios, por nombrar algunos, y el más completo surtido de regalos artesanales, convirtiendo a la feria como la alternativa preferida para el paseo y compra de regalos.

“Si hablamos de turismo, esta feria es de las más importantes a nivel mundial porque también funciona de noche”, destacó Liliana Asnar, Secretaria administrativa de la sección manualidades de la feria, y agregó: “Viene gente de todos los lugares del mundo. Toda la gente que visita Buenos Aires pasea por Plaza Francia porque uno de los destinos preferidos de la ciudad es el barrio de Recoleta que cuenta con lugares sumamente visitados como el cementerio, su Centro Cultural y toda la parte turística”.

La feria de la exclusiva zona ubicada en Avenida Libertador entre Agote y Pueyrredón funciona los sábados, domingos y feriados desde las 10: 00, y esta a cargo del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Esta dividida en dos partes: por un lado la de manualidades y, por el otro, la de artesanos. Esta última opera desde 1982, cuando surgió por una ordenanza municipal, manualidades se añadió en 1998, pero recién en 2004 empezó a funcionar legalmente mediante un decreto de necesidad y urgencia, permiso que antes no tenían, sino que lo hacían a través de una organización interna. Hoy, luego de un reordenamiento, la feria se encuentra renovada y sigue siendo escenario de multitudes de personas (se estima que alrededor de 50.000 visitantes recorren el corazón de Recoleta cada fin de semana).

De privilegiada ubicación, la feria debe su belleza a su particular topografía. Aunque se la suele pensar, vista desde afuera, como un enorme laberinto repleto de puestos de venta, plaza Francia es en realidad un gran corredor turístico con un alto nivel artesanal. Lo principal, debe ser ofrecer la mayor variedad de estilos (ya que todos los stands ofrecen cosas distintas) y precios accesibles para el consumidor. La oferta se traslada a bijouterie con piedras y vidrios, pulseras, cadenitas, artesanías con papel de diario, remeras pintadas a mano, chalinas, bufandas y tejidos mapuches, sombreros, boinas y hasta libros usados son la atracción del consumidor.

La decoración es otra alternativa: los sahumerios (con importadas esencias), puestos con carteras de cuero y cinturones, mercadería tradicional como el charango (instrumento parecido a la guitarra), la quena o el mate; cuadros con dibujos de la ciudad o del genio tanguero, Carlos Gardel; marcos para cuadros tallados a mano, veladores hechos con botellas y adornos de toda clase.

Por otra parte, en la Plaza se destacan una amplia gama de artistas callejeros como malabaristas, titiriteros, percusionistas y músicos que entretienen a un variadísimo público, a cambio de una contribución a voluntad.

En los alrededores de la feria se puede vislumbrar un ambiente más juvenil, donde grupos de chicos sentados en el césped con la típica ronda de mates se deleitan con los grupos de capoeira, que ensayan movimientos del baileritual brasileño o con malabaristas que hacen todo tipo de firuletes con una esfera de vidrio y que no se dejan intimidar ante la atenta y silenciosa mirada de la gente.

Asimismo, completan el paisaje, estatuas vivientes y puestos de tarot. El sector gastronómico está presente a través de vendedores de churros, salamines y queso, panes rellenos, empanadas y licores de dulce de leche casero.

Porque a nadie le importa lo que está haciendo el de al lado, porque es un lugar cosmopolita y por la variedad de artesanías y de manualidades que posee la feria hacen que Plaza Francia sea uno de los lugares más fabulosos de Buenos Aires y lo convierte en una cita obligada por donde no se puede dejar de pasar.