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lunes, 1 de diciembre de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA

A POR ELLOS, OH EH
Natalia es argentina, Fernando es español y están juntos desde hace 10 años, pero cuando fueron a ver la final de la Copa Davis a Mar del Plata no se olvidaron de sus raíces y cada uno alentó por sus colores. A la hora de los pingos, la furia española pudo más que el aliento criollo y la Ensaladera de Plata viajó hacia el país europeo. Una pareja de rasgos idénticos, con muchas costumbres parecidas y que a la hora de dejar sus impresiones sobre Buenos Aires no dudaron en ponderar la ciudad que fue testigo de su alianza.



LO MEJOR DE BUENOS AIRES

Los bodegones porteños de San Telmo y La Boca. El típico bar con las mesas de madera de hace 60 años.

UN PERSONAJE ARGENTINO

Me hubiera gustado jugar como Fernando Redondo (ex jugador de Argentinos Juniors, Real Madrid, Milan y la selección argentina), dice Fernando.

UNA DEFINICIÓN DE BUENOS AIRES

En la ciudad hay de todo en cualquier sitio y a cualquier hora.

COMO ES EL ARGENTINO

El porteño es alguien que se mimetiza muy bien, adaptándose a las costumbres de otros. En España hay cada vez más argentinos y están en perfecta simbiosis con el pueblo español.
Ariel Cantiri






jueves, 6 de noviembre de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


“SE ME HACE GRANDE ESTA CIUDAD”

Alejandro, de Costa Rica, está entusiasmado con las opciones culturales de Buenos Aires, aunque advierte que con tanta variedad no llegará a conocer todo.
Con 20 años recién cumplidos, Alejandro Alonso dejó su Costa Rica natal para venirse a estudiar Ciencias Económicas en la prestigiosa Universidad de Buenos Aires mediante un convenio entre las embajadas de Argentina y de su país. Pero este joven caribeño no sólo dedica su tiempo a los estudios, también se está curtiendo de la diversidad cultural que ofrecen los barrios porteños.

“Buenos Aires tiene tanto por recorrer y descubrir que no alcanzo a visitarla toda. Se me hace grande la ciudad”, explica el costarricense mientras disfruta un poco del verde en la Plaza Congreso, recordando la vegetación de su San José querido.

El Congreso lo impactó el primer día que lo vio ya que en su lugar de origen no hay edificios tan grandes con esa arquitectura, aunque al vivir por la zona y pasar a diario por el frente ya no le llama tanto la atención. Al estar tan cerca de uno de los epicentros políticos del país, varias veces ha tenido que pasar por el medio de diferentes movilizaciones. “Hay muchas protestas aisladas que no logran unir a la gente y así no creo que consigan nada. Cada uno protesta por lo suyo y hasta se quejan cuando el otro reclama por sus derechos.”

Durante sus ocho meses que lleva acá, Alejandro vivió de cerca la parte final del conflicto del campo cuando se instalaron las famosas carpas en la plaza, aunque para él se trató de un espectáculo mediático.

Otra de las cosas que lo sedujo de Argentina es el fútbol y todo su folklore. Desde Costa Rica llegó siendo hincha de Boca, pero acá encontró otro amor: Racing Club de Avellaneda. “Me hice de Racing por lo fiel de su hinchada, pese a que generalmente sufro más de lo que gozo”, concluye el nuevo fan de la Academia, que acostumbra a ir al Cilindro junto a un compañero de la residencia donde vive.

Así como el fútbol lo cautivó, también se maravilló por el mate y el asado. Posiblemente, y tal vez sin darse cuenta, Alejandro Alonso se esté convirtiendo en un porteño más.
Joaquín Zurletti

lunes, 1 de septiembre de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


LOS ENVIADOS DE LA REINA

Dos ingleses que llegaron al país para estudiar, se empaparon de la tradición, la música y lascostumbres locales en un recorrido por la noche porteña.

Alec Mc Laurin y Tanguy Rohou son dos estudiantes de International Management with Spanish de la Universidad de Bath, en Londres, y eligieron Argentina como destino ya que su carrera les exige pasar un año en España, Chile o nuestro país.

Pero para arrancar el descubrimiento de la que será su casa por un tiempo, ellos quisieron conocer como era la noche porteña. “Acá es muy distinto a otros lugares en los que estuvimos. A la hora que se sale, nosotros ya terminamos la noche”, comentan mientras aguardan para entrar a un boliche repleto de gente, un jueves a la noche. Están acompañados por amigos argentinos, que fastidiados ante la espera deciden buscar un nuevo sitio. La subjetiva casualidad los termina depositando en un lugar muy particular: una peña folclórica que, cargada de gente del interior, los invita y los invade de un sonido de guitarras, olor a empanadas y caras sonrientes.

Los ingleses, asombrados, descubren una realidad distinta, “creo que en Europa no podría hacerse un lugar así, la gente es diferente”, se dicen en el momento en que un hombre que no conocen se sienta junto a ellos como un amigo más y empieza a charlar. Graban videos, se ríen, y hasta improvisan con una guitarra alguna canción.

“Aquí la gente es muy simpática. Todos te saludan aunque no te conozcan”, comenta Tanguy, mientras alguien, a lo lejos, dispara una chacarera que hace aplaudir y cantar a toda la peña.

Va quedando poca gente: personajes que los miran y les preguntan si vienen de otra provincia, otros que indagan sobre como la están pasando, algunos que les ofrecen vino... y ellos se dejan cautivar, y se vuelven parte, se contagian un poco de ese argentinismo de hablar con todos. “Así es como nos imaginábamos que era Argentina” remarca uno de los ingleses con una sonrisa, y se da vuelta, y sigue sacando fotos para recordar su encuentro con una nueva cultura.
Agustina Jaurena

viernes, 1 de agosto de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA

“BUENOS AIRES ES UNA MINI EUROPA”

Así definió a la ciudad una visitante brasileña. Aunque aclara que entre esta metrópolis y Río de Janeiro no hay grandes diferencias en cuanto a las realidades, porque en definitiva “estamos en Latinoamérica”.

Entre el ruido de los motores de los colectivos, las bocinas de los autos, los gritos de los chicos en vacaciones, los retos de las madres nerviosas y un grupo de jóvenes religiosos que dan “abrazos gratis”, Beatris Galvan ríe sin parar con sus dos amigas en plena Avenida Santa Fe.

“Miren la cúpula de aquel edificio, es una belleza”, comenta deslumbrada esta simpática brasilera cincuentona, a pocos centímetros del cordón de la vereda donde un auto pasa a mil por hora. “Buenos Aires es como una mini Europa, pero más barata”, compara Beatris sin saber que su frase podría ser parte de una estrofa del tango “Buenos Aires es tu fiesta”: “Y fue un colmao de Andalucía, de Inglaterra fueron vías… y fue un toque de París. Y fue toda Buenos Aires…”. Es que como bien explica Beatris “la inmigración en la Argentina hizo un gran aporte a la ciudad. Se ve en una fachada, en un monumento, y hasta en las espectaculares Galerías Pacífico”.

Para esta turista, Buenos Aires tiene hasta el frío europeo. “Me puse un sweater de lana, y compramos una campera de polar. Acá si que sentís el frío en los huesos”, relata sorprendida mientras recuerda que el jueves a la noche, al salir de una función de teatro en Avenida Corrientes, le dio lástima ver a un nene descalzo y decidió comprarle tres pares de medias y un par de zapatillas. Se pone seria y cambia su sonrisa para reflexionar: “Es terrible, eso allá no pasa. Hay más pobres en Río de Janeiro que en Buenos Aires, más favelas y chicos en la calle, pero allá no mueren del frío, mueren de hambre”. Y a pesar de que en su estadía de una semana le robaron la cartera en el Shopping del Abasto, confiesa que se siente más segura acá que en su país. “Todavía podes andar por la calle con cierta tranquilidad, en Brasil no se puede”, concluye Beatris cuando sus amigas le avisan que entran a comprar algo en el Alto Palermo. De repente se acuerda que quiere ir al local de cristales alemanes Swarovski, porque le dijeron que están baratos.

Se despide y antes de alienarse en el shopping dice: “Mmm… Buenos Aires puede tener la arquitectura de Europa o lo que fuese, pero tenemos la misma realidad, es que somos parte de lo mismo: de Latinoamérica”.

Natalia Florio

martes, 1 de julio de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


“NOS GUSTARIA CONOCER TODO BUENOS AIRES”

Félix, proveniente de Caracas, vino a acompañar a su esposa a una junta de trabajo y no contuvo sus ganas de recorrer Caminito.

Félix y su esposa Nelly llegaron a Buenos Aires, y apenas pisaron suelo porteño decidieron salir a recorrer la ciudad sin perder un minuto. “No sabemos cuanto tiempo nos vamos a quedar, pero no queremos dejar de lado ningún lugar”, se entusiasmó el venezolano de 43 años.

“La Boca es un lugar muy lindo, habíamos escuchado mucho sobre ella y la verdad es que estamos encantados”, contó, y agregó que a pesar de no ser hincha de Boca “fuimos a conocer la Bombonera, porque no se puede estar en Buenos Aires sin pasar por ese lugar”.

Caminito está rodeado por las casas típicas de los comienzos de Buenos Aires, con paredes de chapas y fachadas con gran variedad de colores. Su nombre fue ideado por el pintor Quinquela Martín, en honor al tango escrito en 1926 por Gabino Coria Peñalosa y Juan de Dios Filiberto, aunque no hacía referencia al de ésta ciudad.

En 1959 el lugar fue inaugurado como museo a cielo abierto en donde se presentan espectáculos de tango y funciones de teatro, más el paseo artesanal que abre los fines de semana de 10 a 19. Además, se pueden visitar el Museo de Cera, que exhibe figuras de tamaño natural; las cantinas con comidas típicas argentinas; el cuartel de bomberos más antiguo de Latinoamérica; la Escuela Pedro de Mendoza fundada por Quinquela Martín y el teatro De La Ribera.

“No sabemos si podremos recorrer más lugares, pero nos gustaría conocer toda la ciudad”, finalizó contento Felix.

Aurora Miño

domingo, 1 de junio de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


"BUENOS AIRES ES UN BUEN DESTINO"

Cornejo, un habitante del Distrito Federal de México que vino a visitar la ciudad por trabajo, aprovechó para poder conocer la famosa peatonal Florida.

Aunque llegó a la Argentina por cuestiones laborales, Cornejo, un mexicano de 55 años, disfrutó de una excelente tarde de calor conociendo algunos lugares típicos de Buenos Aires, y no dejó pasar la oportunidad para darle un vistazo a la peatonal Florida.

“Es muy bonita, en algunas cosas me hace acordar a México, como la calidez de la gente y ediliciamente. Buenos Aires es un buen destino”, expresó contento el empresario oriundo del DF.

Florida es una de las peatonales más comerciales del país, aunque tuvo un fuerte declive luego de la crisis del 2001. Iniciando el 2003, comenzó nuevamente su auge y gracias a tiendas como Falabella, Galerías Jardín y Galerías Pacífico volvió a ser uno de los centros más concurridos por los turistas que visitan la Capital.

“Hay mucha gente de otros países, te cruzás con varios mexicanos y con personas de todas partes del mundo. Aquí debe estar el gran secreto de Buenos Aires”, cuenta entre risas este entusiasmado ejecutivo que visita la ciudad por apenas cinco días.

Muchos de los turistas que llegan se van con ganas de volver, ya sea por la gente, la cultura o los lugares que tiene Buenos Aires para visitar por la noche. Si de estas tres características se trata, se podría decir que Florida es una pequeña Buenos Aires o una de las culpables de que los visitantes queden con esa sensación.

“Hay mucha variedad, y todo es muy lindo. Desde galerías de arte hasta centros comerciales. Desde cafés literarios con gran historia hasta los boliches más exóticos. Me gustaría estar más de cinco días, esta ciudad tiene algo que me obliga a volver”, comenta emocionado Cornejo, que aunque aún no se fue, ya piensa en pegarse una vuelta de nuevo antes de que finalice el año.
Sebastián Almirón

martes, 1 de abril de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


“TODO LO QUE CONOCIMOS HASTAAHORA NOS HA ENCANTADO”


Carlos y Pascuala, una pareja chilena que vino de visita por unasemana a Buenos Aires, quedaron impresionados con la Fragata Sarmiento.

Llegaron a Capital Federal con la idea de recorrer todos los lugares posibles en una semana. Carlos y Pascuala, turistas chilenos, quedaron encandilados con la hermosura de la ciudad y con la variedad de bares y boliches para la gente joven, que son una atracción ineludible para todos los que aterrizan por primera vez en Buenos Aires. Sin embargo, la pareja trasandina prefirió postergar la salida nocturna del día anterior para levantarse temprano y aprovechar la mañana para recorrer Puerto Madero y observar la Fragata Sarmiento.

“La intención nuestra es disfrutar al máximo el día de hoy para conocer lugares o monumentos históricos”, enfatiza Carlos, mientras su novia le saca fotos al barco, cerca del comedor piquetero de Raúl Castells.

El buque Presidente Sarmiento, ubicado en Manuela Gorriti y Puente de la Mujer, en el Dique 3, tiene 85 metros de eslora y 13 de manga, y cuenta con una estructura de madera, acero y bronce. “Verdaderamente la Fragata es imponente y muy bella, me parece maravilloso que la tengan tan bien cuidada”, confiesa Pascuala.

Por otra parte, las críticas hacia la ciudad recayeron sobre la limpieza de la misma, sorprendiendo a ambos el descuido de lo estético dentro de la zona céntrica de la Capital Federal.

Igualmente, a la hora de hacer un balance de su estadía en Buenos Aires, los dos destacaron: “Todo lo que conocimos hasta ahora nos ha encantado”.

BREVE RESEÑA HISTORICA

La Fragata lleva el nombre de Domingo Faustino Sarmiento, en homenaje al ex Presidente de la Nación que fundó la Escuela Naval, en 1872.
El buque, anclado en la zona de Puerto Madero, brinda una muestra inherente a la Armada en el país de fines del siglo XIX y principios del XX, sus viajes de instrucción y los puertos en los que recaló. Esta embarcación, botada en 1897, estuvo presente en el Centenario de la Independencia de México, en la inauguración del Canal de Panamá y en muchos otros hitos históricos. Además, fue el barco escuela de los cadetes navales de la Armada Argentina.


Santiago Pansino

viernes, 1 de febrero de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


"RECOLETA TIENE TODO"

Joadyllah y Joallyah, dos jóvenes brasileñas que vinieron a hacer un curso universitario a Buenos Aires, quedaron fascinadas con el clásico barrio porteño.


Para estas dos chicas brasileñas cualquier excusa es buena para ir a Recoleta. A veces van para observar la arquitectura de los monumentos, otras para visitar alguna de las variadas opciones gastronómicas del lugar y por las noches se acercan a los pubs o boliches del barrio. Aunque también, de vez en cuando, recorren las plazas y disfrutan de los árboles como lo harían en Acre, la ciudad de donde son oriundas y que se encuentra en el Amazonas.

Joadyllah y Joallyah vinieron a Buenos Aires por dos semanas para hacer el doctorado en Ciencias Jurídicas y Sociales. Además de estudiar, están aprovechando la estadía para conocer la urbe porteña y uno de los barrios que más les gustaron, afirman que por su diversidad, es Recoleta. “La belleza arquitectónica de sus monumentos y como los conservan es lo que más nos sorprende”, dice Joadyllah, mientras aprovecha el tiempo libre que le dieron en el seminario para poder comer algo rápido mientras pasea con su amiga por el Cementerio de la Recoleta. En tanto, su compañera de estudio sugiere que el lugar debería tratar de conservar su infraestructura tradicional ya que están apareciendo nuevas edificaciones que podrían alterar la zona. Aunque advierten que no sólo vienen por la parte arquitectónica, sino también para visitar la tumba de Evita y de otras celebridades.

La belleza edilicia sin dudas que las deslumbró, las posibilidades gastronómicas que se ofrecen son una tentación permanente para ellas y las plazas de gran vegetación les hacen recordar a su ciudad, Acre; pero por lo que más tiempo estuvieron en Recoleta es por las salidas nocturnas. Joallyah comentó que les encantó la noche de Buenos Aires y agregó: “Ya habíamos escuchado que hay mucha actividad nocturna acá, pero no esperábamos tanto. Todos los días hay algo para hacer y no estamos dejando pasar las oportunidades”. Mientras que su amiga valoró a los hombres locales, quienes “además de ser muy bellos son más abiertos y nos es fácil llegar a ellos en un boliche”. Aunque reconocen que ser brasileñas es un beneficio porque a los argentinos les llama la atención y muchos fantasean con estar con una garota. También dejaron un consejo para los hombres: “A nosotras no nos importa quién es más grande entre Maradona o Pelé”. Así que futboleros, abstenerse de hablar de ese tema.

Las chicas se dan cuenta de que ya es tiempo de volver a clase y salen del Cementerio apuradas hacia la Universidad. Su estadía es corta y al no poder quedarse por más días, como desean, aprovechan el tiempo a full, visitan Recoleta que lo tiene todo por sus callecitas.

viernes, 4 de enero de 2008

PASEANDO CON UN TURISTA


“ESTOY ENAMORADA DE BUENOS AIRES, NO ME QUIERO IR”

Loreley, una joven francesa de 24 años, recorrió el “Abasto Shopping” y contó sus sensaciones sobre el moderno lugar que tuvo sus raíces como mercado proveedor de frutas y verduras.

Avenida Corrientes 3247. Pleno corazón del barrio de Almagro. El ex mercado de Abasto, y actual centro de compras más grande de la ciudad, deslumbra a propios y extraños por su impresionante arquitectura. Loreley, una visitante francesa de 24 años, lo recorrió y comentó sobre este emblema de Buenos Aires: “No dejo de sorprenderme por lo imponente que es este edificio, su fachada es fabulosa”.

Este flamante shopping cuenta con más de 250 marcas comerciales, un patio de comidas con capacidad para más de 1500 personas, 12 salas de cine y un gigantesco parque de diversiones. También hay un Museo interactivo y educativo que recrea una ciudad a la medida de los más pequeños; en este espacio los niños son los protagonistas del juego, la diversión y el descubrimiento. Además, en el subsuelo está la estación de subte Carlos Gardel que pertenece a la Línea B.

A Loreley no le gustó lo que recorrió del barrio y manifestó que “pese a toda su cultura, es una zona bastante sucia y las construcciones son tipo conventillos. Es raro que algo situado tan cerca del centro esté tan descuidado”. Pero, pese a esto, ella está encantada con la ciudad. “Siempre quise venir a Buenos Aires, soy amante de las grandes metrópolis. En dos meses tengo que volverme a París pero me quisiera quedar acá por mucho más tiempo”, afirmó contenta la francesa.

La joven, que vino a realizar un curso de Teología en la Facultad de ISEDET, reconoció que la atención que tienen con ella, el trato de la gente y la movida cultural y nocturna convirtieron a la Capital Federal en su destino preferido, y así lo certifican sus palabras: “Hace un mes que estoy acá y estoy enamorada, no me quiero ir”.

BREVE RESEÑA HISTORICA DEL EDIFICIO

La historia de este monumental edificio comenzó a fines del siglo XIX, cuando se inició la construcción del primer mercado proveedor de frutas y verduras, que fue habilitado el 1º de abril de 1893.

Años más tarde, en 1934, fue remodelado y reinaugurado. Se estrenó una nueva fachada y se lo consideró uno de los monumentos edilicios más destacados de la ciudad, y el Mercado Proveedor más importante de Sudamérica.

Luego de casi 50 años de continuo trabajo, el mercado dejó de funcionar el 14 de octubre de 1984 y su desactivación surgió al establecerse mediante una ley, su cierre y traslado al Mercado Central. De esta forma quedó clausurado por un largo período.

Durante muchos años se elaboraron proyectos para definir su destino, pero ninguno se concretó hasta el año 1996, cuando en manos de la empresa IRSA, el antiguo edificio volvió a ser un lugar lleno de vida. La propuesta se basó en la construcción del actual centro comercial, que fue inaugurado en el año 1999, con el nombre de "Abasto Shopping".

sábado, 22 de diciembre de 2007

PASEANDO CON UN TURISTA

Un holandés visitó el Jardín Japonés

“UNA DE MIS METAS ERA CONOCER ALGUN DIA LA ARGENTINA”

Gilbert, de 34 años, recorrió la ciudad y contó sus sensaciones.

En su mente siempre pasaba la idea de conocer Argentina, más precisamente Buenos Aires, “una de las ciudades más importantes y atractivas por frecuentar en el mundo”, destaca Gilbert, turista holandés que vino a recorrer por dos semanas la Capital Federal. “Estoy aquí simplemente de visita, en unos días me vuelvo a mi país, todo lo que vi me ha encantado y no me quedaron lugares por observar”.

El objetivo que se busca es experimentar un lugar que no haya visitado el extranjero. El elegido fue el Jardín Japonés, ubicado en Avenida Figueroa Alcorta y Casares. La belleza del sitio es imponente, todo prolijamente arreglado, además llama la atención la limpieza del lugar, hay muchos cestos para arrojar la basura. El ambiente es de paz y tranquilidad, hay un público variado desde niños a ancianos. También es llamativo que no sólo los turistas asistan: muchos porteños lo utilizan para distenderse y descansar, leer o escribir. Hace poco se abrió una biblioteca oriental y se inauguró el nuevo sector de kiosco y souvenirs, que tiene material sobre diferentes disciplinas de la cultura japonesa.

El Jardín Japonés, que cumple su 40º aniversario este año, (la entrada es gratuita para los niños y jubilados, pasados los 6 años pagan $2, a partir de los 16 se abona $4), es de fácil acceso para llegar, ya que se puede ir en colectivo con varias líneas y en subte en la línea D, hasta la estación Scalabrini Ortiz, desde allí ocho cuadras aproximadamente.

“Es increíble la cantidad de cosas que hay para hacer en este lugar. Me gustó mucho la exposición de cuadros y pinturas, también la variedad de árboles y darle de comer a esos enormes peces de colores”. En el agua se encuentran los peces carpa, y se les pude dar alimento (las bolsas cuestan uno y dos pesos). Hay una amplia clase de árboles, algunos típicos de la zona como el Jacarandá, y la mayoría son de Japón como el Kiri y el ginkgo biloba (que resurgió solo después de la bomba atómica). El Jardín está abierto todos los días de 10 a 18 y cuenta con un vivero donde se puede comprar cualquier tipo de árbol, el más vendido es el bonsái. La brisa que recorre el camino del Jardín y la serenidad absoluta se complementan y hacen que sea un lugar por donde no se puede dejar de pasar si es que buscan un poco de calma ante tanto ruido de la ciudad.

“Hermoso el Jardín Japonés, sentí mucha tranquilidad y encontrar eso es bueno”, sintetizó Gilbert.

sábado, 10 de noviembre de 2007

PASEANDO CON UN TURISTA


Un mexicano visita el Delta

“CUANDO ME VAYA, VOY A EXTRAÑAR MAS A LA ARGENTINA QUE A MI PAIS”

Héctor, de 23 años, recorrió la zona del Tigre y cuenta su experiencia.

Su inclinación por aterrizar en Buenos Aires fue por la atracción del país desde lo educativo, cultural y la conveniencia económica, comenta Héctor, turista de México y que habita en Capital Federal desde hace cuatro meses. “Vine a esta gran Ciudad con la idea de estudiar diseño multimedial. Sé que aquí la cultura es muy importante y, además con lo que gastaba sólo en Universidad, en México; aquí vivo muy bien y tengo todo lo que necesito”.

Con una buena cantidad de tiempo en el país, la idea de la salida con un extranjero consistía en ir de paseo hacia algún lugar que aún no haya visitado. El Delta del Tigre fue la elección. A unos 33 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, este lugar es la desembocadura fluvial de un río, el Paraná. La gran deposición de sedimentos que arrastra esta corriente forma este espacio, y por eso su crecimiento es constante, caracterizado como un laberinto compuesto por innumerables islas, arroyos, riachos, ríos y canales. Además de su paisaje, el Delta ofrece una amplia variedad de atracciones: el Parque de la Costa, el Puerto de Frutos y el paseo del Tren de la Costa son algunas de las alternativas de esta zona costera, ubicada en cercanías del Río de La Plata.

Para arribar a ese destino una de las alternativas de viaje es tomar el tren Ferrocarril Mitre, ramal Tigre y que va desde estación Retiro hasta Tigre, la última parada. De entrada, nuestro compañero mexicano se vio sorprendido sobre una de las diferencias que hay entre su país de origen y el nuestro: “Allá no hay trenes. Mejor dicho, los hay, pero sólo se usan para transportar materiales o comida; no personas. Para ellos solo está la red de subterráneos, en el Distrito Federal”.

El Tren de la Costa es otra opción para llegar. Este histórico ferrocarril, que antes servía para llevar los frutos provenientes de las islas hacia la Capital Federal, fue reinaugurado en abril de 1995 y une la estación Maipú con la otra cabecera final, Delta, en un trayecto de 15 kilómetros que incluye paradas como San Isidro o Libertador, con comercios muy atrayentes para los turistas. “Este tren es muy bonito. Si bien, comparándolo con los otros trenes es mucho más caro (cada pasaje cuesta $ 5), el paseo es muy agradable y con una vista muy bonita de la costa del Río de la Plata”.

A la salida de la última estación del moderno tren de solo dos vagones está el mayor centro de atracción para los chicos, el Parque de la Costa, que es el parque de diversiones más grande de Sudamérica y cuenta con cuatro montañas rusas, de las cuales una es acuática. Además hay un lago artificial en el que se lleva a cabo un show de aguas danzantes.

La historia comercial en el Delta tiene un importante lugar de origen. Ese es el Puerto de Frutos, sitio donde antiguamente arribaban las lanchas isleñas cargadas con los frutos producidos en las islas del Delta. Actualmente, se comercializan tanto productos isleños como frutas, verduras, mimbres, dulces, conservas y artículos de diversos orígenes. “Es sorprendente la cantidad de cosas que se ofrecen en este lugar, desde muebles de madera, hasta ropa”, comenta con cierta sorpresa, Héctor.

Una de las atracciones que no se puede dejar de visitar es el recorrido que se realiza en catamarán por el Delta hasta el paso por la isla Martín García (lugar trascendental en la historia de nuestro país en donde estuvo preso el Gral. Juan Domingo Perón en el año 1943). “Es un paseo muy bonito, tranquilo y en donde se puede apreciar con claridad las distintas islas que componen el lugar. También es muy bueno el saber cómo se han formado estas porciones de tierra, con la mezcla de las plantas marinas y piedras”, cuenta el viajante.

Por todas estas opciones de turismo, si lo que se busca es un cambio del cemento de la ciudad por un amplio lugar con aire fresco, el Delta es una buena alternativa. "El Tigre tiene muchas cosas para hacer y muy buenas variantes para pasar un buen rato", finalizó Héctor.