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domingo, 1 de marzo de 2009

PERSONAS Y PERSONAJES

UN GIGANTE DE UN METRO Y MEDIO

A un año de su fallecimiento, los argentinos aún extrañan la picardía de Jorge Guinzburg para hacer las entrevistas más audaces. El cómico que cautivó al público con su simpatía.


El 12 de marzo de 2008, Argentina se desayunó con la ingrata noticia de que ya no iba a haber nuevas versiones de "¿Cómo fue tu primera vez?", pregunta que Jorge Guinzburg no se privó de hacerle a ningún invitado.

A los 59 años, el cuerpo de este hombre que cumplió con casi todo los rubros dentro de los medios dijo basta a la pelea contra una afección pulmonar que lo venía maltratando desde hace varios años.

Guinzburg inició su camino en los medios en 1971 junto a su gran amigo Carlos Abrevaya como libretista de Juan Carlos Mareco. Poco tiempo más tarde, los dos llegan a la revista Satiricón como chisteros, aunque tomaron tanto protagonismo que rápidamente comenzaron a realizar entrevistas.

En 1977 ingresó al diario Clarín como guionista de la tira cómica "Diógenes y el Linyera", en la que permaneció hasta el día de su muerte. En ese periódico también escribió en la revista Viva, en la columna que denominó "Desde el diván" por sus análisis ingenioso de la realidad. Esas notas fueron recopiladas en su libro Sesiones Extraordinarias.

En 1982 llegaría el turno de la televisión. Comenzó como libretista de Tato Bores y año después debutaría con La noticia rebelde, donde comenzó a demostrar su habilidad para las entrevistas, en las que se lucía más en la repregunta que en la pregunta. Al mismo tiempo, irrumpió en la radio con En ayunas, El Ventilador y Vitamina G.

En la década del ’90 volvió a incursionar fuerte en la caja chica con Tres tristes tigres del trece, Peor es nada y La Biblia y el calefón, los que le permitieron alzarse con el Premrio Konex de Platino al mejor conductor.

Su última aparición televisiva fue en el mismo 2008 en el programa Mañanas informales, un éxito que marcó casi 20 puntos de rating en una franja horaria poco habitual, mientras que Revista Latina fue su más reciente producción teatral, aun vigente en el verano de Carlos Paz, Córdoba.

El hombre que siempre se quedaba con la última palabra por su rapidez mental ya hace un año que descansa en el cielo. ¿Se habrá animado a preguntarle a Dios cómo fue su primera vez? Seguro, jamás se inhibió de hacérsela a nadie.
Joaquín Zurletti

COLUMNA DE OPINION
Carlos Ulanovsky, amigo, periodista y ex jefe de redacción de la revista Satiricón. Considerado por Guinzburg como su primer "Gran Maestro".
UNA REFERENCIA DE INTELIGENCIA
Lamentablemente los turistas se perdieron de conocer a un personaje increíble. Jorge era un periodista, un publicista, un actor y fundamentalmente un humorista. Un tipo que tenía una mirada sobre las cosas absolutamente reidoras, una mirada original y ácida. El ejercitó todas las formas de humor desde el año 1971 en todos los medios que trabajó: gráfica, radio o televisión. En fin, un personaje muy completo.
Se lo extraña en ausencia y cada vez que uno tiene que buscar una referencia de inteligencia, inevitablemente cae en Jorge Guinzburg.

domingo, 1 de febrero de 2009

PERSONAS Y PERSONAJES

UN MUNDO MAGICO, EL MUNDO DE JULIO CORTAZAR

Fue un notable cuentista con una intensa aceptación de lo sobrenatural y fantástico. Rayuela es su novela más destacada. A 25 años de su muerte, el repaso de la obra de uno de los escritores de mayor influencia en el país.

Julio Cortázar tiene tantos aficionados como oponentes. Sus fanáticos adoran sus textos literarios. Sus críticos también. La diferencia radica en que estos últimos le reprochan su postura política, algunos la de sus comienzos, otros la de sus últimas décadas. El 12 de febrero se cumplen 25 años de la muerte de uno de los escritores más mediáticos de la literatura en Argentina.

La obra de Cortázar, en un sentido amplio, se puede dividir en dos etapas. En la primera, sobresalen lo fantástico, lo sobrenatural y la revolución lingüística de la que formó parte al transgredir las formas narrativas y creando nuevas terminologías. Tal vez, junto a Jorge Luis Borges y Leopoldo Marechal, con Adán Buenosayres, hayan sido los más sobresalientes liberadores de los prejuicios en el lenguaje en el país. En esta parte se destacan los cuentos Final del juego, Historias de cronopios y de famas, Todos los fuegos el fuego y La vuelta al día en ochenta mundos, y la novela Rayuela, el libro paradigmático del “boom latinoamericano” que cambió el circuito de influencias: ya no se importan los estilos de escritura desde Europa, sino que a través de escritores latinos empieza a surgir la “nueva novela”. Es evidente la influencia de Jean Cocteau (autor del surrealista Opio), pero se impone como referente Borges, de quién logró emanciparse con su asentamiento en París y que devino en la generación de una impronta auténtica, propia.

La otra etapa está signada por la experimentación formal. Cortázar, quien en un comienzo tenía un tinte aristocrático y fachistoide y era un acérrimo antiperonista (los cuentos Casa tomada y Las puertas del cielo son buenos ejemplos de ello), adhiere a la Revolución cubana y lo político empieza a aparecer de manera creciente en sus textos, aunque sin dejar de lado lo literario y fantástico como alma motora de su obra. Así, determinados contextos sociales ya no tocan tangencialmente algunos de sus escritos sino que los atraviesan. En Reunión, el personaje es el Che Guevara. En Segunda Vez y Grafitti, el horror aparece omnipresente (al igual que sucede con la figura del Gran Hermano en 1984, de George Orwell) establecido en un estrato superior sin forma y sin rostro, pero capaz de regirlo todo y que tiene a los integrantes de la sociedad sumidos en una atmósfera agobiante. Otras obras que publica son Nicaragua, tan violentamente dulce y Libro de Manuel, donde remite a una simbología que luego utilizará Pink Floyd, en The Wall: un muro de ladrillos como metáfora de un sistema en el que abundan las restricciones, obligaciones y que opera como un limitante para el individuo. Una pared a voltear y que Julio Cortázar supo agujerear en el plano literario.

Ezequiel Ghione




Columna de opinión

Adriana Romano
Escritora y periodista




Cuando Cortázar era Julio

Para los de mi generación, Cortázar estaba vivo, caminaba por París y había dado clases de francés en el secundario de Bolívar y en el de Chivilcoy, dos pueblos de la Provincia de Buenos Aires a pocos kilómetros de donde yo había nacido. Mi madre leía “Las puertas del cielo” y lloraba recordando sus propias milongas, mis primas mayores querían ser la Maga y, años después, ya en la facultad, en el café La paz discutí horas con un amigo sobre el plano de “Casa tomada”. Esa cercanía nos hacía posible la escritura, alcanzable la publicación, y elegir el destino de escritor era por entonces una decisión fácil.

Yo entré a Cortázar a los trece años por un cuento breve: “Correos y telecomunicaciones” que está en “Historias de cronopios y de famas”. Cuento de pocas líneas, esa historia desopilante en la que una familia decide tomar la sucursal de Correos de la calle Serrano y cargar de sentido un acto burocrático y rutinario, me deslumbró. Después de la primera carcajada, la sorpresa y el escándalo interno, entendí que todo puede ser repensado y revisado y que detrás de las estructuras que sofocan y ordenan se esconde el miedo, ese antiguo enemigo.

Cuando dije en casa que iba a estudiar Letras corrían los setenta y me mandaron a la UCA porque “en la del Estado las cosas están bravas”. Eso resolvió mi padre que no sabía que en la católica también pasaban cosas. El primer día de clases vi subir a Borges las escaleras de la facultad de la Avenida Córdoba del brazo de una joven monísima que le indicaba por dónde poner los pies. “Es Borges”, me dijo una compañera, “se está quedando ciego”. La clase de Literatura Inglesa quedaba pegada a la mía de latín y, más de una vez, aburrida de las declinaciones, me escabullí en la de Borges para escucharlo hablar en inglés antiguo. Mientras tanto Cortázar seguía en París y se comprometía con las revoluciones latinoamericanas; Mujica Láinez en Buenos Aires era un señor refinado e incisivo cuyo mejor libro había inspirado la ópera prohibida de Ginastera; Puig en Méjico, después en Brasil, escandalizaba con historias de su pueblo, Villegas, y una estética novedosísima tomada del folletín y del cine. Nosotros éramos muy jóvenes y a través de ellos, ya adultos, aprendíamos a pensar la realidad.

Junto con ellos había también toda una constelación de escritores menos mediáticos, pero no por eso menores: Di Benedetto, Beatriz Guido, Walsh, Juan L, Silvina Ocampo, Tejada Gómez… y más; cada uno con su particular manera de mirar. Estaban todos vivos, por eso casi no los leíamos en la facultad ni abrumaban los trabajos de los críticos sobre sus obras; sus libros nos acompañaban en los veranos a la hora de la siesta, en un viaje en subte o colectivo, en las conversaciones de sobremesa cuando aparecía la pregunta: “¿Leíste lo último de…?” y, como ese panteón al que después de muertos subirían quedaba aún muy lejos, para los que amábamos la literatura Mujica era Manucho, Puig, Manuel, Borges, siempre fue Borges y Cortázar, Julio.

Cuando se fueron yendo, nosotros nos hicimos mayores y comenzamos a hablar de ellos en nuestras clases a alumnos cuyos referentes vivos ahora son otros. En cierto modo nos ganó la pomposidad y el recato que se tiene para con los muertos ilustres. Empezamos a consultar bibliografía especializada y hasta cedimos a la tentación grandilocuente que le sobreviene al testigo de vista cuando se le pide que dé cuenta del pasado. Sin embargo, cada vez que me siento en mi sillón, con un libro de cualquiera de ellos en las manos me sobreviene la antigua familiaridad del encuentro con ése que vivió mientras yo crecía.

lunes, 1 de diciembre de 2008

PERSONAS Y PERSONAJES


SE DICE DE MI...

Enormemente respetada como actriz y cantante, a seis años de su muerte, Tita Merello sigue “siendo Buenos Aires”.


• Laura Ana Merello, nació el 11 de octubre de 1904 en San Telmo, en un conventillo ubicado en la esquina de Balcarce y San Lorenzo.

• La abandonaron a los 4 años en un orfanato, donde fue criada, pero no recibió una educación formal. A los 10 años se fue a Montevideo y más tarde vivió en Magdalena. Cuando tenía 15 años retornó a Buenos Aires. Allí hizo todo lo posible para mantenerse económicamente, incluso prostituirse.

• Su primer trabajo en Capital Federal fue como corista en un teatro de bajo nivel de la zona portuaria, el Teatro Bataclán.

• En 1933 hizo su aparición en el cine en la primera película sonora argentina, Tango, junto con Luis Sandrini, Libertad Lamarque y Pepa Arias. Cuatro años después fue su revelación como actriz dramática en La Fuga.

• La destacada labor de actriz de cine la derivó a otros medios como el teatro, la televisión y la radio.

• Su época de consagración como cantante llegó en 1954, de la mano de Francisco Canaro. Editó temas inolvidables como El choclo, Se dice de mí, Arrabalera, Niño bien y Pipistrela.

• En su extensa vida tuvo muchos hombres a su lado, pero siempre admitió un solo amor, el actor Luis Sandrini, a quien le dedicó la canción “Llamarada pasional”.

• En las décadas del 60 y del 70 grabó más de cuarenta temas de tango, con las orquestas de Carlos Figari y Héctor Varela.

• En 1987, Tita fue nombrada ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, por ser un “mito viviente de la iconografía porteña”.

• “Tita de Buenos Aires” falleció el 24 de diciembre de 2002, a los 98 años.
Santiago Pansino

SUS PELICULAS MAS RECORDADAS

Idolos de la radio (1934)

Así es el tango (1936)

Don Juan Tenorio (1948)

Filomena Marturano (1949)

Arrabalera (1949)

Deshonra (1951)

Mercado de abasto (1954)

La morocha (1955)

Viva la vida (1969)

La madre María (1974)

Los miedos (1980)

jueves, 6 de noviembre de 2008

PERSONAS Y PERSONAJES

Carlos Gardel

SIMBOLO DEL TANGO Y EMBLEMA DE BUENOS AIRES

El Morocho del Abasto cautivó tanto por su arte como por su personalidad. Se fue hace más de 30 años todavía sigue vigente en todo el mundo.


La disputa existió desde siempre nunca terminará. Documentos a su favor tienen las dos partes. Los uruguayos dicen que nació en Tacuarembó, pero no saben si fue en 1883 o en 1887. Sin embargo, la versión oficial cuenta que al sur de Francia, en la localidad de Toulouse el 11 de diciembre de 1890 fue dado a luz Charles Romuald Gardès. De todos modos, las palabras del histórico símbolo porteño son las más románticas y convenientes para los argentinos: “Nací en Buenos Aires, a los dos años y medio de edad” (fecha en la que llegó a la ciudad).
Carlos Gardel es la postal de la música nacional desde principios del siglo XX. De eterna sonrisa blanca y pelo engominado hacia atrás, representa en una misma persona a todo el espíritu del tango con su prodigiosa voz. Por su modo de hablar, era imposible no identificar sus orígenes culturales. “El idioma, señores, es el español. O mejor aún, el porteño. El pronombre ‘vos’, en lugar de ‘tú’; el verbo ‘vení’, en lugar de ‘ven’. Yo sólo sé cantar en criollo”, declaró alguna vez en Estados Unidos ante el pedido de interpretar sus canciones con un acento más neutro.

Un hecho que no es de gran conocimiento popular es que este hincha de Racing desarrolló gran parte de su carrera con una bala alojada en su pulmón izquierdo. En un confuso episodio en 1914, le dispararon a la salida del Palais de Glace (era un salón de baile por esa época) cuando quiso defender a un amigo de un robo.

También fue íntimo amigo de uno de los más grandes actores de la historia: Charlie Chaplin. Se conocieron una noche en Niza, Francia, y desde entonces cultivaron una relación de amistad y admiración. “Comenzó a cantar y me impactó hondamente. Tenía un don superior al de su voz y a su figura. Tenía una enorme simpatía personal que le hacía ganar de inmediato el afecto de todos. Recuerdo que le aconsejé que se dedicara al cine. No me había equivocado cuando le auguré éxito”, repasó el inglés años después de su último encuentro.

El 24 de junio de 1935 murió en un accidente de aviación en Medellín, Colombia. Su forma de ser y sus más de 700 canciones son parte del legado que dejó hace 33 años El Zorzal Criollo.
Martín Carrillo
MUSEO CASA CARLOS GARDEL
Desde hace cinco años funciona en el barrio del Abasto el Museo Casa Carlos Gardel. El cantante adquirió el inmueble para su madre en 1927 y vivieron juntos allí hasta 1933, cuando Gardel se mudó a Francia.
Dirección: Jean Jaures 735.
Horarios: Lunes, miércoles, jueves y viernes de 11 a 18. Sábados, domingos y feriados de 10 a 19.
Entrada: General $1. Miércoles gratis.




Raúl Lavié. Cantante y actor.

La importancia que tuvo un hombre como Carlos Gardel es la de haber creado un género. Fue el primero en todo, él inventó el tango. Además, se ha fabricado un ícono suyo como la figura más emblemática de Buenos Aires.

Si bien no soy su mayor devoto, pienso que hay destacar su forma tan particular de cantar. Por supuesto, todos sabemos de sus grandes cualidades vocales, pero no prestamos tanta atención a su obra como melodista, y creo que su punto más alto fue en la canción El día que me quieras.

Su talento, su estilo y su forma de ser son cosas que todos hemos tratado de imitar. En la historia nunca hubo nadie para poder compararlo, ni lo habrá. No hay dudas, fue el más grande.



lunes, 20 de octubre de 2008

PERSONAS Y PERSONAJES

DIEGO ARMANDO MARADONA

EL MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS

Nunca habrá un futbolista, ni siquiera, parecido.



En tiempos difíciles para la pelota, con jugadores enemigos de la gambeta, entrenadores defensivos, hinchas que reclaman actitud y dirigentes que ensucian el más lindo de los deportes, se recuerda a Diego Armando Maradona.

De condición humilde y zurda precoz, ya jugaba al futbol a los tres años. Claro, diez meses después del inolvidable 30 de octubre de 1960 que lo vio nacer, Diego había pateado por primera vez una número 5 que le dio don Diego, su padre, en su Villa Fiorito natal.

Muchos rulos después, luego de su paso por Los Cebollitas donde desparramó rivales con la inocencia de cualquier chico, el habilidoso adolescente debutó en la Primera de Argentinos Juniors. Fue el 20 de octubre de 1976, con 15 años y miles de sueños. Su equipo perdió, pero los hinchas que lo veían en cada entretiempo haciendo jueguitos con la pelota, se deleitaron con un exquisito caño que Diego hizo en su primer partido como profesional.

Tras convertir 116 goles en 166 partidos para los de Paternal, el pequeño genio pasó a Boca, club del que es hincha. Allí “Pelusa” fue campeón en el `81, año en que ridiculizó al Pato Fillol y al Conejo Tarantini, en un clásico ganado por Boca 2-0.

Transferencia al Barcelona, cuatro goles al Real Madrid, lesión grave y venta al Napoli de Italia. Allí ganó cinco títulos, siendo un equipo chico del sur de ese país. Nápoles lo recordará siempre: “No saben lo que se perdieron”, rezaba la pared del cementerio de esa ciudad.

Descartando los intereses de los clubes, Diego siempre jugó para la Selección Argentina, sin importarle a quien le molestara. Fue Campeón Mundial Juvenil en 1979 y, en 1986, lograría el título en el Mundial de México con la Selección Mayor. Maradona jugó de forma extraordinaria, convirtió cinco goles y se consolidó como el mejor.

Luego llegaría el subcampeonato del `90, con el tobillo a la miseria y con el hecho destacado de haber eliminado a Brasil en un partido histórico. Más tarde la frustración del `94, su paso por Sevilla, Newell´s y la vuelta a Boca.

Del `90 hacia aquí, fue difícil para Diego por su adicción a la cocaína, aunque pudo salir y eludir las recaídas o a los rivales en el showbol.

No hay ni habrá otro igual o parecido. Porque los jugadores que gambetean y van para adelante son distintos. Las personas que dicen lo que piensan y hacen lo que sienten son diferentes. Los que admiten sus errores, reconocen sus virtudes y no reniegan de sus orígenes, serán recordados. Así es Diego, único.
Ignacio Catullo




Víctor Hugo Morales. Relató el gol de Diego a los ingleses en el Mundial de México 86. Fue un 22 de junio.

Relato:

“Balón para Diego, ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota, Maradona. Arranca por la derecha el genio del fútbol Mundial. Puede tocar para Burruchaga… Siempre Maradona. Genio, genio, genio. Ta, ta, ta, ta… Gol gooollll. Quiero llorar Dios santo, viva el fútbol, golazo Diegoooool. Maradona. Es para llorar perdónenme, Maradona en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos, barrilete cósmico ¿De que planeta viniste? para dejar en el camino a tanto inglés para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina, Argentina 2 - Inglaterra 0. Diegol, Diegol, Diego Armando Maradona, gracias, Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2 - Inglaterra 0”

“Se trata de la jugada más grande de la historia, del jugador más grande de la historia, del momento mágico de ganarle nada menos que a los ingleses y de pasar a las semifinales del Campeonato del Mundo en el que la Argentina sería campeón”, le afirmó Víctor Hugo Morales a BUEN DESTINO.


COLUMNA DE OPINION
Miguel Vicente, periodista de Clarín.

Apenas debutó en Argentinos en octubre del `76, la fama de Diego Maradona no tardó en expandirse. Por eso, junto a los hinchas habituales del club de La Paternal aparecieron otros que poblaron las tribunas con un fervor diferente: no les interesaba la camiseta sino la magia de un solo futbolista. Un Maradona que jugaba prácticamente de centrodelantero y que hacía goles y goles.

Esos espectadores vieron al mejor Maradona. Ingenioso, fresco, desequilibrante. Sorprendía a todos, incluso hasta los jugadores de su equipo. En una oportunidad, en un amistoso, Diego hizo una jugada genial por la izquierda. Dejó atrás a pura gambeta a muchos rivales y vio que su compañero Enrique Wolf esperaba en el área. Hacia allí salió el pase perfecto. Pero Wolf no reaccionó. Quedó tan asombrado con esa acción que se convirtió en un espectador más, se quedó paralizado y se perdió el gol. Diego era capaz de hipnotizar a sus propios compañeros.


Selección Argentina
106 partidos (15 en Juveniles y 91 en Mayores)
42 goles (8 en Juveniles y 34 en Mayores)
1979. Campeón Mundial Juvenil en Japón.


1982. Mundial de España. Frustración.


1986. La gloria en el Mundial de México. Campeón del Mundo.


1990. Mundial de Italia. Subcampeón y triunfo histórico ante Brasil.


1994. Mundial de Estados Unidos. La desgracia del dóping.


Argentinos Juniors
1976 a 1980
166 partidos jugados
116 goles

Boca Juniors
1º Etapa: 1981
2º Etapa: 1995 a 1997
71 partidos
35 goles
1 título (Metropolitano 81)
Barcelona (España)
1982 a 1984
58 partidos
38 goles
Napoli (Italia)
1984 a 1991
259 partidos
115 goles
5 títulos (Liga 86/87; Liga 89/90; Copa Italia 86/87; Copa UEFA 88/89 y Supercopa Italiana 1990)
Sevilla (España)
1992 a 1993
30 partidos
7 goles
Newell´s
1993
5 partidos
No hizo goles
Boca Juniors
1º Etapa: 1981
2º Etapa: 1995 a 1997
71 partidos
35 goles
1 título (Metropolitano 81)

lunes, 1 de septiembre de 2008

PERSONAS Y PERSONAJES

ENTRE LA CIVILIZACION Y LA BARBARIE

Domingo Faustino Sarmiento es considerado el símbolo de la educación en el país, sin embargo, no todo fue color de rosas.

Nació el 15 de febrero de 1811, en Carrascal, uno de los barrios más pobres de la ciudad de San Juan. Aprendió a leer a los 4 años.

En 1823, tras no conseguir la beca para estudiar en Buenos Aires, se quedó en San Juan donde se produjo una guerra civil. Se exilió con su tío en San Francisco del Monte, San Luis. Allí fundaron una escuela.

Regresó a sus pagos. Los montoneros federales de Facundo Quiroga invadieron San Juan. Sarmiento, con 16 años, decidió oponérseles e incorporarse al ejército unitario del general José María Paz con el grado de teniente.

En 1831, Facundo Quiroga logró tomar San Juan, mientras gobernaba Juan Manuel de Rosas. Sarmiento se refugió en Chile, donde fundó su propia escuela, se enamoró de una alumna y tuvo su primera hija, Ana Faustina. Retornó a San Juan y fundó su primer periódico, El Zonda. Regresó a Chile, se casó con Benita Martínez Pastoriza, adoptó a su hijo Dominguito Fidel y publicó su obra más importante: Facundo, Civilización y Barbarie. Funda dos nuevos periódicos: La Tribuna y La Crónica.

El 3 de febrero de 1952 participó en la Batalla de Caseros, en la que Rosas es derrotado.

En 1856 es nombrado Jefe del Departamento de Escuelas. Luego, el gobernador de Buenos Aires, Bartolomé Mitre, lo designó Ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores.

En 1862 asumió la gobernación de San Juan. Dictó una Ley de Educación Pública que imponía la enseñanza primaria obligatoria. Renunció dos años después.

En octubre de 1868, sin partido político, fue elegido Presidente de la Nación. Durante los seis años de gobierno fundó en todo el país unas 800 escuelas y los institutos militares: Liceo Naval y Colegio Militar. Además, modernizó el correo y se preocupó por la extensión de las líneas férreas.

En 1875 fue nombrado Director General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires. También fue Senador Nacional por San Juan. Luego, Superintendente General de Escuelas.

El sanjuanino falleció fuera del país: en Paraguay, el 11 de septiembre de 1888, a los 77 años. Sus restos fueron repatriados a Buenos Aires.

Fuentes: “Mitos de la historia Argentina 2”, Felipe Pigna.
“Breve historia de los
argentinos”, Félix Luna.
“Grandes protagonistas
de la historia”, diario La Nación.

Libros recomendados escritos por Sarmiento:

"Facundo o Civilización y Barbarie". 1845.
"Argirópolis". 1850.
"Recuerdos de provincia". 1850.
"Campaña del Ejercito Grande". 1852.



COLUMNA DE OPINION

OSVALDO BAYER. Historiador y escritor.

“A Sarmiento hay que ponerlo en su lugar. El Ministerio de Educación tendría que convocar a seminarios de historiadores para analizar su figura y su acción. Hay aspectos muy positivos y a la vez, otros muy negativos. Fue, por ejemplo, un gran escritor pero al mismo tiempo un insoportable racista. Creyó en el “progreso” de la “civilización” europea más que en los valores de la ética. Un llamado “positivista” a ultranza.

Por eso, en nuestros institutos de enseñanza en vez de cantarle el himno “al más grande entre los grandes” y “Sarmiento, inmortal”, tendríamos que señalar también sus grandes defectos. Por ejemplo, sus tiradas contra los pueblos originarios, contra el gaucho y –algo que se ha silenciado siempre- sus denuestos inaceptables contra los judíos. Y no olvidar su endiosamiento del norte europeo y su sorna despreciativa por los europeos meridionales.

Además, su admiración sin límites por Estados Unidos de Norteamérica desde donde traerá a maestras para que nos enseñen lo que es la “verdadera civilización”.

Sí, no hay que negar que en su lucha contra el analfabetismo, en todos sus aspectos, está su mejor galardón. Pero en su lucha de la “civilización” contra la “barbarie”, se olvidó de manifestarse y analizar la barbarie de la civilización, con sus guerras, sus discriminaciones y la injusticia sin perdón de la esclavitud de otros pueblos. Esto ha quedado retratado en la historia de este hombre, profundamente polémico. Y lo caracteriza hasta la actualidad.

Sí, Sarmiento, tenerlo en cuenta con sus cualidades y defectos, pero dejar de obligar a nuestros niños cantar aquello del “más grande entre los grandes”.


Santiago Pansino

viernes, 1 de agosto de 2008

PERSONAS Y PERSONAJES

UNA TRAGEDIA ARGENTINA


Carlos Monzón, junto a Juan Manuel Fangio, Diego Maradona y Guillermo Vilas, es uno de los máximos emblemas del deporte nacional. Repaso de los 14 momentos y mitos más trascendentes del ex campeón de boxeo.


1 Una bala en el brazo fue el resultado de un ataque de celos de su primera mujer, cuando ya era campeón, en 1973.

2 Monzón se casó con Mercedes Beatriz García, "la Pelusa ", en 1962. Alicia Muñiz fue su segunda esposa.

3 Sólo tres derrotas sufrió en su carrera profesional (ante Antonio Aguilar, Felipe Cambeiro y Alberto Massi, aunque pudo vengarse derrotando a los tres más adelante), todas por puntos, sobre 100 peleas disputadas. Ganó 87 (59 por knockout), empató nueve y una sin decisión.

4 Con su primera mujer, tuvo dos hijos, Silvia y Carlos Abel. Carlos Raúl es extramatrimonial, y Maximiliano Roque nació de su relación con su segunda esposa.

5 Además de Buenos Aires, otras cinco ciudades fueron testigo de sus defensas mundialistas (Montecarlo, Roma, París, Nueva York y Copenhague).

6 Trabajó en seis películas. La primera y la más conocida fue "La Mary " (1974), protagonizada junto a Susana Giménez (con quien tuvo un famoso romance) y dirigida por Daniel Tinayre.

7 Nació el 7 de agosto de 1942 en San Javier, provincia de Santa Fe. Pertenecía a una familia muy humilde y fue el quinto hijo de los 13 que tuvieron Amalia Ledesma y Roque Monzón.

8 El 8 de enero de 1995, a los 52 años, falleció luego de que volcara en un Renault 19 en la ruta provincial 1, a 45 km de Santa Fe. Volvía de su San Javier natal, rumbo al penal de Las Flores.

9 A los nueve años, Monzón comenzó a practicar boxeo en distintos gimnasios de su ciudad. Además, a esa edad abandonó la primaria, cuando estaba en 3º grado, para trabajar como sodero, diariero y lechero.

10 Diez personajes reconocidos cercanos al púgil: Susana Giménez, Mirtha Legrand, El Facha Martel, el diseñador Giorgio Armani, el actor Alain Delon, Leonardo Favio, Amilcar Brusa, Juan Carlos Altavista, Tito Lectoure y Raffaella Carrá.

11 El 3 de julio de 1989 fue condenado a once años de prisión acusado de asesinar a su esposa Alicia Muñiz, en un juicio mediático y polémico. El boxeador siempre se declaró inocente.

12 Monzón obtuvo el Título Mundial de los medianos (hasta 72.575 Kg.) de la AMB y el CMB, el 7 de noviembre de 1970, ante el italiano Nino Benvenuti, en Roma, tras vencerlo por KO técnico en el 12º asalto.

13 Este año se cumplieron 13 años de su muerte y José Tcherkaski, periodista que cubría las peleas de Monzón para la revista Siete Días, acertó con su definición: “Monzón representa la tragedia Argentina”.

14 Son las veces que defendió el título de los medianos. La última fue el 30/07/1977 ante el colombiano Rodrigo Valdez. En la Argentina es récord y este año el mosca Omar Narváez puede igualarlo.

Ignacio Catullo





COLUMNA HORACIO PAGANI (*)

Cuando Carlos Monzón ganó el título mundial, en noviembre de 1970, Tito Lectoure quiso aprovechar el gran impacto y organizó una pelea en el Luna Park (con un tal Austin) para celebrarlo. Y se sorprendió por la poca concurrencia. En realidad, Carlos era un boxeador “que peleaba para él” como decía el promotor del Luna. No ofrecía atractivos técnicos para los testigos. Su estilo era el de un autómata. Brazo y pierna izquierdos extendidos y el repiqueteo del guante de esa mano buscando la distancia para el escopetazo de derecha. Pero era destructivo. Y (una vez afirmado con la corona) parecía invencible. La gran popularidad la fue logrando a través de sus peleas en Europa que llegaban a la Argentina por la tarde a través de la televisión. Y así se fue cerrando la idolatría y el reconocimiento.
* Horacio Pagani. Periodista del Diario Clarín.

martes, 1 de julio de 2008

PERSONAS Y PERSONAJES

ROBERTO FONTANARROSA


¡QUE LO PARIO! UN AÑO SIN EL NEGRO

A 12 meses de su muerte, el recordatorio para el humorista gráfico y escritor que logró conquistar a todos con su gracia y su visión sobre lo cotidiano.

El 19 de julio se cumplirá el primer aniversario de la desaparición física del entrañable Roberto Fontanarrosa. Pero no la afectiva, ya que el Negro, como lo conocían sus familiares, amigos, lectores y admiradores, se mantendrá en el corazón de todos como aquel genio que logró expresar mediante sus dibujos o textos el mundo cotidiano.

A los 62 años su cuerpo dijo basta. Afectado por una enfermedad neurológica degenerativa que le reducía su movilidad, llevándolo a tener que trasladarse por momentos en sillas de ruedas y hasta dejar de hacer lo que más disfrutaba: dibujar. El mismo padecimiento que le provocó su muerte esa maldita tarde de invierno en su Rosario natal que él nunca quiso abandonar.

Pese a irse temprano, el Negro dejó mucho material para poder seguir disfrutando de su arte. Además, editó otros libros de historias gráficas como Sperman, Semblanzas deportivas y Los clásicos según Fontanarrosa; y once publicaciones más de chistes sueltos entre las que se destacan Fontanarrosa y la política, El sexo de Fontanarrosa y El fútbol es sagrado.

Esta pasión lo llevó ser uno de los pioneros de la literatura dedicada a este deporte y publicar Puro fútbol, un libro que recopilaba cuentos geniales como 19 de diciembre de 1971 o La observación de los pájaros. Además es el autor de No te vayas campeón, un repaso de grandes equipos del fútbol desde su particular mirada y recuerdo de haberlos visto en el Gigante de Arroyito.

Pese a todo lo que dejó como artista, al Negro se lo destacaba aún más como amigo. En sus 62 años hizo de la amistad un culto y hoy seguro lo continuará haciendo en su cielo soñado, es decir solamente con un bar para charlar con amigos y una cancha de fútbol para jugar a la pelota.
Joaquín Zurletti














COLUMNA (Osvaldo Wehbe,
Periodista y amigo)
TE TUVISTE QUE QUEDAR

Porque no era bueno que el perro estuviera solo… por eso no se fue el Inodoro. El gaucho está allá al fondo del rancho, se viene escondiendo para que no lo vean llorar.

Si hasta recibe las caricias de las manos gruesas de la Eulogia sin chistar. Ella lo convenció de quedarse, de sentarse en la puerta del hogar a seguir charlando con el Mendieta hasta la eternidad. Que como la amistad es casi una sopa, no hay que dejar que seenfríe. Y el Inodoro que no quiere que lo vean los loros en este estado. En esa sensación de perdida irreparable desde la partida del patroncito.

Hay un bar en las afueras de Nueva York que siempre recibió a Boggie el aceitoso en los momentos difíciles. Esos en los cuales su tierna dureza, lo hacia tambalear por el amor de una Betty Boop. Y ahí está el Gringo morrudo. Detrás del vaso con el amarillo mirando llover por la ventana. Llenándose la mente de lágrimas, pero por dentro. El conoce los secretos de la muerte. Los lleva encima de una manera muy especial, esa de la cual fue dotado por Roberto, su creador. Y él ha decido quedarse mucho tiempo más. Sabe que así, el olvido no llegará nunca.

El viejo Casale yace en la tribuna. Tiene el alma llena de los gritos del gol de Poy. Apenas levanta la cabeza para saludar a ese canalla de pluma increíble, de humor único, de inteligencia suprema. Le prometió desde la inmortalidad que se verían en un rato pero que ambos tienen que permanecer por todos los tiempos para regar el sentimiento auriazul rosarino toda la vida…y la muerte.

Hay inspectores ridículos con la lupa a media asta desde hace un año; tiros libres por ejecutar con las macetas como palos; observaciones de pájaros y de gente para saber como le va a Central contra Ñuls. Todos juraron quedarse. Para que sigamos burlándonos del espionaje, para que la pelota pegue en la lata y para sufrir sin escuchar los partidos.

Hay muchas cosas más que el Negro Fontanarrosa trajo desde su aparición en la revista Hortensia y no se fueron nunca.

Y a pesar de aquel momento tan penoso, de ese adiós inmundamente prematuro, de aquel tiempo injusto de postración sin potrero, sabíamos Negro que no te ibas a ir. Y sé que avisaste con certificado en mano; que no te dieron permiso de jugar en el cielo, los incrédulos amantes de tu creación. Y que todos los días a las nueve tenés que entregar el dibujo para el diario de mañana.


domingo, 1 de junio de 2008

PERSONAS Y PERSONAJES

MANUEL BELGRANO

EL DE LA SANGRE CELESTE Y BLANCA

“Mucho me falta para ser un verdadero padre de la patria. Me contentaría con ser un buen hijo de ella”, expresó el creador de la Bandera Nacional. Su nombre completo fue Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y nació el 3 de junio de 1770 en Buenos Aires.

El prócer estudió en el Colegio de San Carlos (actual Colegio Nacional de Buenos Aires) y se recibió de abogado en España. Luego, en 1794, retornó al país para asumir el cargo de Secretario del Consulado, institución que tenía como principal objetivo impulsar el desarrollo económico de la región. Desde su mandato, propuso la creación de las escuelas de comercio, náutica y dibujo.

Más adelante llegó el turno del periodismo, con la aparición, en 1801, del primer periódico del país, el Telégrafo Mercantil. Belgrano desde su pluma alentó la educación de la mujer y reivindicó su lugar en la sociedad, además de promocionar el desarrollo de la industria, de la agricultura y del comercio local. “Sin educación, nunca seremos más que lo que desgraciadamente somos”, alguna vez reflexionó sabiamente.

Su gran capacidad como político se evidenció en la Revolución de Mayo de 1810. Desde su posición de vocal logró una gran influencia en la toma de decisiones. Fue fundamental para que el país se independice de España, además, en el plano bélico, con varias victorias, y también derrotas, en sus campañas militares. Y en una de aquellas grandes proezas, más precisamente en Rosario, creó la Bandera Nacional el 27 de febrero de 1812.

Al final de sus días, mucho fue el sufrimiento. En la pobreza, murió de hidropesía, una grave enfermedad, el 20 de junio de 1820, fecha que la Argentina reconoce como el Día de la Bandera. Fue un hombre que soñaba con un país justo y educado. Hoy, no tan valorado como lo merece, sus restos descansan en un mausoleo de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en la esquina de la Avenida Belgrano y Defensa, en Buenos Aires, la ciudad que fue testigo del nacimiento y de la muerte del más celeste y blanco de los argentinos.
Gabriel Albornoz